jueves, 18 de octubre de 2012

Normas y límites en el hogar

    
Probablemente, como padres nos hemos encontrado muchas veces con la dificultad de que nuestros hijos obedezcan las normas que ponemos en casa, por ello, tenemos que saber de partida que las que pongamos deben ser pocas y claras. No podemos estar siempre diciendo que no a todo y además, debemos asegurarnos de que las entienden, o difícilmente las cumplirán. Hay que ser constantes con las normas y consecuentes con las decisiones tomadas: las órdenes que nunca se cumplen, los castigos que olvidamos, etc. provocan una pérdida de autoridad y confunden.

Los padres como figuras de autoridad 
Las figuras de autoridad tienen el poder de ayudar a crecer tanto en el plano biológico como en la dimensión humana. Así, deben proporcionar conocimientos, fomentar la seguridad en sí mismos, el equilibrio emocional, y promover la responsabilidad moral a través de valores y principios.
Para el buen ejercicio de la autoridad se debe:
  • Proporcionar cariño, aceptación y convivencia.
  • Comunicarse efectivamente a través de una escucha empática.
  • Mandar con equilibrio entre la blandura y la exigencia, de mutuo acuerdo entre el padre y la madre.
  • Ser modelo de identificación, es decir, ser coherente entre lo que se dice y lo que se hace.
  • Garantizar las necesidades básicas de la persona: alimento, vestido, casa, educación, actividades recreativas, extra-escolares (deportivas, culturales).
Elaboración y cumplimiento de las Normas:
  • Deben ser específicas, decir exactamente lo que se espera que la persona haga.
  • Especificar dónde, cuándo, por cuánto tiempo y cómo se debe cumplir la norma.
  • Explique la razón de las normas.
  • Deben ser consistentes y sistemáticos al hacer cumplir las normas.
  • Ofrezca alternativas para que la persona elija.
  • Permita que los hijos opinen sobre la creación de las normas.
  • Asegúrese de que su hijo(a) entiende lo que Usted le dice.
  • Deje claro las consecuencias o sanciones por el incumplimiento de la norma.
  • Revise las normas con regularidad, sobre todo si no se  están cumpliendo.
  • Fíjese expectativas reales, es decir, conductas que su hijo(a) sea capaz de cumplir.
  • Se debe recordar al hijo(a) el cumplimiento de las normas, sin caer en conflictos (peleas), evitando las amenazas.
  • Crear las condiciones para el cumplimiento de la norma.
  • Todos los adultos que convivan con la persona deben conocer las normas para hacerlas cumplir.
Recuerde:
  • Cumplir siempre lo que ofrezca sea bueno o malo.
  • Predicar con el ejemplo.
  • El Amor por los hijos no está condicionado por sus acciones. Los amamos siempre igual.
  • Elogiar más y censurar menos.
  • No amenazar.
  • Ser respetuoso. Evite desvalorizar o etiquetar a su hijo(a).
  • Admitir que nos equivocamos y disculparnos cuando sea necesario, revaloriza nuestra imagen ante los hijos.
  • Estar dispuesto a escuchar, sin pensar por los demás y sin tener prejuicios.
  • Ser coherente, enseñando con el ejemplo, y ser constante y sistemático para garantizar la internalización de las normas y de los valores que deseamos transmitir.
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